El Catatumbo, región ubicada al norte de Santander, vuelve a ser noticia por el recrudecimiento de la violencia y los desplazamientos masivos de población civil. Según la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, los enfrentamientos entre grupos armados ilegales y la presencia de economías ilícitas mantienen en riesgo a cientos de familias campesinas e indígenas.

En las últimas semanas, las autoridades locales reportaron desplazamientos en zonas rurales de Tibú, El Tarra y Hacarí, donde las comunidades se encuentran atrapadas entre combates y restricciones de movilidad. La ONU advirtió que la falta de presencia estatal y la débil implementación de los acuerdos de paz dificultan la estabilidad de la región.

El organismo pidió al Gobierno colombiano reforzar la protección de líderes sociales y avanzar en los diálogos de paz con todos los actores armados. “Consolidar la paz en Colombia sigue siendo un trabajo complejo y en progreso”, señaló el representante de Naciones Unidas.

El Catatumbo, pese a ser una de las zonas con mayor biodiversidad del país, continúa siendo también uno de los epicentros de la violencia. Los habitantes piden al Estado acciones concretas que garanticen una paz duradera.