Luego de casi tres décadas de investigaciones, la justicia colombiana condenó a cuatro exdirectivos de la empresa Maderas del Darién por haber financiado a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), específicamente al bloque Elmer Cárdenas, que operaba en el departamento de Antioquia en los años 90.
Los empresarios Ronal Palacios Romaña, Saúl Buriticá Cifuentes, Jorge Amézquita García y Juan Guillermo Hernández Truten fueron sentenciados a seis años de prisión por el delito de concierto para delinquir agravado.
Según determinó un juez penal especializado de Medellín, entre 1997 y 1999 los hoy condenados autorizaron pagos mensuales que oscilaban entre 20 y 30 millones de pesos a las AUC, dinero que fue justificado mediante contabilidad irregular dentro de la compañía.
De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, los exdirectivos no solo financiaban al grupo armado ilegal, sino que también les proporcionaban infraestructura de comunicaciones, como antenas repetidoras para facilitar su operación en el Urabá antioqueño.
Los pagos se registraban en los libros contables bajo el concepto de “aportes a la Finca Guamal”, una clave utilizada para ocultar el verdadero destino de los recursos.
La relación entre Maderas del Darién y las autodefensas quedó al descubierto desde abril de 1998, cuando agentes del CTI de la Fiscalía hallaron documentos e informes contables en un parqueadero de Medellín que demostraban la financiación ilegal.
Con esta decisión, uno de los casos más antiguos sobre la relación entre el sector empresarial y el paramilitarismo en Antioquia avanza en la justicia, luego de más de tres décadas de impunidad.