Colombia fue incluida por la ONU en la lista de los 20 países más vulnerables del mundo frente a desastres climáticos, según el más reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicado este octubre de 2025.

El documento advierte que el país enfrenta un riesgo creciente de inundaciones, sequías y deslizamientos debido al impacto combinado de la deforestación, la expansión urbana descontrolada y la variabilidad climática de fenómenos como El Niño y La Niña.
Entre 2020 y 2024, más de 6 millones de colombianos se vieron afectados por eventos climáticos extremos, con pérdidas superiores a los 3.000 millones de dólares, especialmente en regiones como la Amazonía, el Caribe y el Pacífico.

La ONU destacó la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana y la planificación territorial con enfoque ambiental, así como invertir en energías limpias y en la recuperación de ecosistemas degradados. “El cambio climático no es un problema del futuro, sino del presente”, señala el informe.

En respuesta, el Gobierno colombiano anunció que trabaja con los ministerios de Ambiente, Agricultura y Minas para reforzar los planes de adaptación y mitigación. Sin embargo, expertos advierten que los esfuerzos aún son insuficientes frente a la magnitud del riesgo.

La alerta internacional llega en un momento clave: mientras el planeta se calienta, Colombia debe decidir si acelera su transición ecológica o enfrenta un escenario de crisis ambiental irreversible.