Seis exdirigentes del antiguo Secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) reconocieron oficialmente que la guerrilla reclutó forzosamente a más de 18.000 niños, niñas y adolescentes durante el conflicto armado en Colombia, y que muchos de ellos fueron sometidos a abusos, malos tratos y violencia sexual.
La admisión de responsabilidad se dio dentro del Caso 07 investigado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que documentó que entre 1971 y 2016 —y con mayor frecuencia entre 1996 y 2006— unos 18.677 menores fueron reclutados por la guerrilla para ser utilizados en labores logísticas y como combatientes. En varios testimonios se detalló que muchos de estos menores sufrieron torturas, violencia sexual, esclavitud y otros tratos degradantes durante su permanencia en las filas armadas.
Entre los exjefes que aceptaron esta responsabilidad están Rodrigo Londoño (‘Timochenko’), Julián Gallo, Pastor Alape, Pablo Catatumbo y otros exintegrantes del último mando de las Farc. Además de reclutamiento infantil, la imputación incluye cargos por abusos, tortura, homicidio y violencia sexual, como parte de las prácticas sistemáticas que se habrían implementado durante décadas.
Este reconocimiento constituye un paso significativo hacia la verdad histórica en el marco del proceso de justicia transicional, pero también reabre el debate sobre las consecuencias duraderas del conflicto armado en miles de familias y en la infancia colombiana. Las autoridades de justicia esperan que este acto ayude a esclarecer responsabilidades y contribuya a la reparación de las víctimas.