El sistema de salud en Colombia enfrenta una de sus crisis más complejas en los últimos años. El aumento de la deuda de las EPS con hospitales y clínicas, sumado al deterioro en el flujo de recursos, está generando un impacto directo en la prestación de servicios y en la calidad de la atención a los pacientes.

De acuerdo con la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), con corte a diciembre de 2025, las Entidades Promotoras de Salud adeudan $25,7 billones a 232 Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) en todo el país.

La cifra no solo enciende las alarmas, sino que también evidencia un crecimiento preocupante: representa un aumento del 7 % frente a junio de 2025, es decir, $1,7 billones adicionales en apenas seis meses.

Este panorama ha generado preocupación en el sector salud, ya que las deudas afectan la sostenibilidad de hospitales y clínicas, comprometen la operación diaria y ponen en riesgo la atención oportuna de los usuarios.

Expertos advierten que, de no tomarse medidas urgentes, la crisis podría profundizarse y derivar en un colapso parcial del sistema en varias regiones del país.