Brasil alcanzó un hito histórico en materia de salud pública al convertirse en el país más grande del continente americano en eliminar la transmisión materno-infantil del VIH, un logro que fue validado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este importante avance significa que el virus ya no se transmite de madres a hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia, gracias a la implementación de estrategias de prevención, diagnóstico oportuno y acceso al tratamiento para las mujeres gestantes.

La certificación otorgada por la OMS reconoce el compromiso del sistema de salud brasileño en la lucha contra el VIH y representa un paso significativo hacia el objetivo global de poner fin a la epidemia del sida como amenaza para la salud pública.

Las autoridades sanitarias destacaron que este logro es resultado de años de trabajo coordinado, fortalecimiento de los servicios de atención y campañas de prevención, convirtiéndose en un referente para otros países de la región.