Más de 200 familias de la vereda Pegadó, en Dabeiba, siguen enfrentando una dura realidad: cruzar un río en garrucha para poder movilizarse, estudiar, trabajar y sacar adelante sus cultivos, pese a que durante años han esperado la reconstrucción del puente que fue destruido en medio del conflicto armado.
La comunidad denuncia que el nuevo puente sería construido en otro sector, una decisión que hoy genera preocupación e indignación entre los habitantes, quienes aseguran que la necesidad urgente sigue estando en el mismo punto donde por años han arriesgado su vida.
Niños, campesinos y víctimas del conflicto continúan cruzando el afluente en condiciones peligrosas. El dolor creció aún más hace pocos días, cuando una joven perdió la vida tras caer de una garrucha, un hecho que hoy enluta a toda la comunidad y revive el llamado urgente para que las autoridades actúen.