La emergencia dejó al Asilo San José de Pereira en una situación crítica. La religiosa encargada del Centro de Bienestar de Ancianos pidió ayuda humanitaria urgente ante la falta de agua y alimentos para los adultos mayores que permanecen en el lugar.
Los abuelos, muchos de ellos sin familiares que puedan auxiliarlos, se encuentran en condición de alta vulnerabilidad tras el fuerte movimiento telúrico.
Entre lágrimas, la religiosa hizo un llamado a las autoridades, organizaciones y ciudadanos para que no olviden a quienes hoy necesitan atención prioritaria.
“Todas las vidas cuentan y los abuelitos cuentan, ellos están vivos; por favor no nos abandonen”, expresó.
A pesar de la escasez, el personal del asilo asegura que permanecerá junto a los adultos mayores y continuará cuidándolos.