A seis días del terremoto que dejó cientos de víctimas y miles de damnificados, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, visitó Quibdó, una de las zonas afectadas por la emergencia.

Durante su recorrido, el mandatario fue grabado desde su camioneta blindada entregando balones de fútbol y camisetas con mensajes como “Firmes por la Patria” a niños y habitantes de la zona.

La escena rápidamente generó críticas en redes sociales, donde muchos cuestionaron que, en medio de una emergencia que deja viviendas destruidas, familias damnificadas y servicios básicos afectados, la respuesta visible del Gobierno fuera la entrega de implementos deportivos.

“Un presidente viene a una ciudad donde la salud está colapsada, la educación está colapsada y trae balones”, reclamó una damnificada en un video que se volvió viral.

La polémica también llegó a la política. El expresidente Gustavo Petro ironizó sobre las imágenes y cuestionó que se confundiera una emergencia humanitaria con un partido de fútbol.

Mientras las autoridades reportan 294 fallecidos, más de 4.000 heridos y más de 115.000 damnificados, la visita presidencial dejó una pregunta sobre la mesa: ¿era este el momento para repartir balones o para mostrar soluciones concretas frente a la emergencia?

La imagen ya recorre las redes sociales y promete seguir dando de qué hablar.