Colombia fortalecerá su capacidad de vigilancia y lucha contra el narcotráfico con la llegada de tres drones MQ-9A Reaper, fabricados por General Atomics, que serán incorporados inicialmente bajo la modalidad de préstamo.

Las aeronaves serán utilizadas por las Fuerzas Militares en labores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, especialmente en zonas donde operan estructuras del narcotráfico y grupos armados ilegales.

Una de sus principales ventajas es su capacidad para permanecer durante largos periodos en el aire y realizar seguimiento en tiempo real sobre grandes extensiones de territorio, permitiendo identificar corredores utilizados para el transporte de drogas.

Pero hay un dato que llama especialmente la atención: estos drones también tienen capacidad para realizar operaciones ofensivas y ataques de precisión, siempre sujetos a las reglas de enfrentamiento y autorizaciones establecidas por las autoridades colombianas.

El acuerdo contempla además que Colombia avance posteriormente en la adquisición de una cuarta aeronave con recursos propios, mientras las Fuerzas Militares deberán fortalecer infraestructura, capacitación y mantenimiento para operar estos sistemas.