Un total de 103 indígenas Emberá Katío, pertenecientes a 36 familias, llegaron a Medellín después de abandonar la comunidad El 90, en el corregimiento de Tutunendo, Quibdó, debido a las amenazas y acciones de grupos armados.
El desplazamiento se produjo luego del asesinato de uno de sus líderes, Luis Ángel Arce, quien, según denunciaron los integrantes de la comunidad, había recibido amenazas previamente. A esta situación se sumó la reciente agresión contra otro miembro de la comunidad, quien resultó herido.
“Nosotros en la comunidad tenemos un riesgo. Nos asesinaron a nuestro líder, después de un tiempo de amenazas, y ahora tuvimos otro compañero que resultó herido”, explicó Diego Arce, gobernador indígena.
Los desplazados llegaron inicialmente a las afueras de la Casa de Justicia de El Bosque, en Medellín, buscando protección y un lugar donde permanecer.
Ante la situación, la Alcaldía de Medellín inició un proceso de censo, caracterización, recepción de denuncias y atención humanitaria. Los indígenas fueron trasladados a la Casa de Etnias, donde se evaluará su situación y se determinará si serán llevados a albergues o si se establece una ruta para garantizar su seguridad y un eventual retorno al territorio.