La defensora del Pueblo Iris Marín, lanzó una fuerte crítica contra el presidente Abelardo De La Espriella por la manera en que fueron mostrados públicamente los cuerpos de integrantes de grupos arm4dos abatidos durante operaciones militares.
 
La funcionaria fue enfática: el Estado tiene el deber de enfrentar a los grupos arm4dos ilegales y proteger a la población, pero también tiene límites.
 
Según su cuestionamiento, la dignidad humana no desaparece con la mu3rte y los cuerpos de personas fallecidas no deberían convertirse en parte de la escenografía de una declaración pública ni utilizarse como símbolo de poder.
 
“El Estado y el Gobierno no pueden entrar en una competencia por demostrar quién puede ser más cruel”, señaló la defensora, recordando que Colombia conoce las consecuencias de utilizar los cuerpos, la humillación y el miedo como instrumentos para enviar mensajes de dominio.