La joven que ganó protagonismo durante el gobierno de Gustavo Petro ahora enfrenta las consecuencias de uno de los escándalos que marcó su paso por el Ejecutivo.
Juliana Guerrero aceptó su responsabilidad por el delito de fraude procesal dentro de un preacuerdo con la Fiscalía, relacionado con la presentación de dos títulos académicos obtenidos de manera fraudulenta ante el Ministerio de Igualdad.
Según la Fiscalía, Guerrero sabía que los documentos no cumplían con los requisitos exigidos y, aun así, los incorporó a su hoja de vida en el SIGEP con el propósito de poder aspirar a un cargo público.
Como parte de la negociación, la Fiscalía degradó su participación de autora a cómplice, lo que permitió una reducción de la pena.
Los términos del acuerdo contemplan:
🔹 36 meses de prisión.
🔹 2 años y medio de inhabilidad para ejercer cargos públicos.
🔹 Multa de 100 salarios mínimos.
🔹 Al tratarse de una pena excarcelable, no tendría que cumplirla en una cárcel.
Durante la audiencia, Guerrero reconoció que se equivocó y expresó públicamente su arrepentimiento, además de pedir perdón al país, a su familia, a quienes confiaron en ella y a la Universidad San José.
El caso también involucra a Luis Carlos Gutiérrez, exsecretario general de la institución educativa, quien ya fue condenado a tres años por falsedad en documento público por tramitar los títulos en favor de Guerrero.