Tres jóvenes fueron víctimas de un artefacto explosivo en la vereda Km 25, corregimiento La Gabarra, en Tibú, Norte de Santander.

El hecho ocurrió la tarde del miércoles 9 de septiembre. Uno de los jóvenes murió, mientras que otros dos, de 18 y 28 años, resultaron gravemente heridos y fueron evacuados en helicóptero hacia Cúcuta para recibir atención especializada.

De acuerdo con el defensor de derechos humanos Olguín Mayorga Pérez, los jóvenes habrían caído en un campo minado presuntamente instalado por un grupo guerrillero.

El alcalde de Tibú, Richard Claro, advirtió sobre el aumento de minas antipersonal y otros artefactos explosivos en diferentes sectores rurales, una situación que representa un riesgo permanente para campesinos y habitantes que deben movilizarse por estas zonas.

Los dos sobrevivientes, de 18 y 28 años y de nacionalidad venezolana, sufrieron heridas principalmente en las piernas y la espalda. Permanecieron inicialmente en el Hospital Regional Norte de Tibú y, aproximadamente 24 horas después, fueron evacuados en helicóptero hacia Cúcuta debido a las condiciones de seguridad en la zona.

El caso ocurre en medio de la confrontación territorial entre el ELN y las disidencias del Frente 33, además de los enfrentamientos con la Fuerza Pública.

La situación vuelve a poner sobre la mesa el grave riesgo que enfrentan las comunidades rurales por la presencia de estos artefactos. El pasado 23 de junio, otro campesino perdió una pierna tras caer en un campo minado en la vereda El Retiro.

Según cifras de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (AICMA), hasta el 31 de julio de 2026 se habían registrado 59 víctimas de minas antipersonal y munición sin explotar en Colombia. Norte de Santander ocupa el cuarto lugar nacional en número de víctimas.