El sur del Cesar se convierte en un punto estratégico dentro del nuevo mapa de seguridad del Gobierno Nacional.

Aguachica empieza a ganar protagonismo en la estrategia para enfrentar al ELN, debido a su ubicación estratégica y a las conexiones que mantiene con el Catatumbo, la Serranía del Perijá, el sur de Bolívar y el Magdalena Medio.

Las autoridades señalan al municipio como un posible centro logístico y de tránsito utilizado por estructuras armadas para movilizar personas, recursos y abastecimientos hacia diferentes zonas del país.

Ante este panorama, el Gobierno anunció la reactivación de capacidades de la Operación Urano, con participación de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, además de un puesto de mando en Valledupar.

La estrategia busca concentrarse en tres frentes: inteligencia, investigación criminal y operaciones militares y policiales, con especial atención a las redes que sostienen a las estructuras ilegales.

Uno de los principales desafíos son además los ataques con drones, que en las últimas semanas han golpeado la región y dejado al menos tres uniformados asesinados.

La presencia del Gobierno en Aguachica también busca enfrentar economías ilegales relacionadas con el apoderamiento de hidrocarburos, cuyos recursos, según las autoridades, estarían vinculados a cadenas de financiación de organizaciones criminales.

El anuncio se suma a la propuesta del denominado “Plan Patriota Siglo XXI”, con el que Colombia busca fortalecer sus capacidades en aeronaves, helicópteros, radares, drones, sistemas antidrones, ciberdefensa e inteligencia estratégica.