La Dirección General Marítima (DIMAR) autorizó medidas de recuperación y estabilización costera en seis sectores de Urabá, luego de identificar una reducción acumulada de cerca de 688 milímetros de precipitaciones durante 2026 y mantener bajo monitoreo permanente la dinámica del litoral.
Las medidas fueron autorizadas en Uveros, La Martina, Necoclí, Mirador Costero, El Totumo y Playa Dulce, tras la evaluación técnica realizada por DIMAR a una solicitud presentada por el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (DAGRAN).
De acuerdo con la autoridad marítima, la disminución de las lluvias puede modificar temporalmente los aportes de agua y sedimentos de ríos como el León, Currulao y San Juan hacia el golfo de Urabá, factores que hacen parte de la dinámica que se analiza en las zonas costeras.
DIMAR aclaró que, aunque se han presentado cambios en las condiciones ambientales, todavía no existe evidencia técnica suficiente para atribuir directamente la reducción de las precipitaciones al fenómeno de El Niño. Los registros tampoco muestran un calentamiento atmosférico generalizado en la jurisdicción.
La entidad también señaló que la erosión costera continúa siendo uno de los principales procesos de transformación física del litoral antioqueño y que su comportamiento varía de acuerdo con las características de cada sector. A esto se suma el incremento del nivel medio del mar registrado por la estación mareográfica de Turbo, una condición que puede aumentar la exposición de algunas zonas frente a determinadas condiciones de oleaje y características del litoral.
En paralelo, la Gobernación de Antioquia adelanta intervenciones experimentales para reducir el riesgo asociado a la erosión costera. El programa contempla una inversión cercana a los $12.500 millones y tiene acciones previstas en Turbo, Necoclí, San Juan de Urabá y Arboletes.
Pese a los cambios ambientales, DIMAR informó que hasta el momento no se han identificado afectaciones a la navegación u operaciones marítimas que puedan atribuirse directamente a estas condiciones. La autoridad continuará realizando estudios meteorológicos, hidrológicos, oceanográficos y batimétricos en diferentes puntos del litoral para detectar posibles variaciones que puedan afectar la seguridad marítima y las comunidades costeras.