El futuro de Urabá estuvo en el centro de una reunión entre autoridades departamentales, representantes del Gobierno Nacional y empresarios, en la que se presentaron proyectos estratégicos para mejorar la conectividad, garantizar el acceso al agua potable y fortalecer el desarrollo económico de la subregión.
Entre las iniciativas prioritarias se encuentran el acueducto regional El Sable, la Nueva Vía al Mar Gonzalo Mejía Trujillo y la intervención de corredores viales que conectan municipios, zonas productivas y áreas portuarias.
El acueducto El Sable busca llevar agua potable a los sectores urbanos de Apartadó, Carepa y Turbo. La Gobernación de Antioquia adelanta los estudios y diseños, mientras que la primera fase de construcción está estimada en $1,6 billones y se proyecta contratar en 2027.
En materia vial, la Nueva Vía al Mar Gonzalo Mejía Trujillo, que incluye el Túnel del Toyo, registra avances importantes. Según la Gobernación, el primer tramo está terminado en su componente de infraestructura civil, mientras que el segundo alcanza un avance cercano al 80 %. La habilitación total se proyecta para octubre de 2027, una vez culminen los trabajos pendientes.
También se contempla la intervención de 120,65 kilómetros en corredores como Arboletes–San Pedro de Urabá, El Tres–San Pedro de Urabá, San Pedro de Urabá–Necoclí y Mutatá–Pavarandó, con una inversión aproximada de $155.000 millones.
Las iniciativas buscan mejorar la movilidad de las comunidades, facilitar el transporte de productos agrícolas y fortalecer la conexión de Urabá con los mercados nacionales e internacionales. Sin embargo, varios de estos proyectos aún dependen de etapas de contratación, financiación o ejecución para convertirse en obras terminadas.
El reto para las autoridades será concretar los compromisos y garantizar que las inversiones se traduzcan en mejores servicios, vías más seguras y oportunidades para los habitantes de la subregión.