La crisis política de la administración de Adolfo Romero se hizo evidente este sábado durante el debate de armonización presupuestal en el Concejo Municipal. A Romero no solo se le negó el paquete de facultades que solicitaba, sino que quedó políticamente solo: sin el respaldo visible de sus secretarios, ni el acompañamiento de sus líderes de confianza.
Durante la sesión, varios cabildantes denunciaron la ausencia del Ejecutivo y su falta de defensa del proyecto. “Yo no he visto al alcalde defendiendo su proyecto. ¿Dónde está el Ejecutivo?”, reclamó un concejal. A eso se sumó el descontento generalizado por un documento mal presentado: “Lo que mandan por WhatsApp es mentira. Son unos mentirosos y se creen los que más saben”, dijeron, en referencia al equipo de gobierno.
La oposición también denunció la existencia de “un mico” oculto en el documento, lo que incrementó la tensión: “Ese mico no va”, advirtieron. Aunque el Plan de Desarrollo fue aprobado, el debate dejó al descubierto una administración sin rumbo, sin articulación y con una clara fractura interna.