Yeison Alfonso Sánchez Zapata, alias Chorizo, fue capturado el 27 de agosto en Medellín como presunto jefe financiero de la estructura 36 de las disidencias de las Farc. Se le acusaba de financiar y organizar actividades criminales como narcotráfico, minería ilegal y extorsión, y de estar vinculado al ataque contra un helicóptero en Amalfi el pasado 21 de agosto, que dejó 13 policías muertos y cuatro heridos.

Durante su captura, se le incautaron más de 11 millones de pesos, dos teléfonos y una memoria USB. También tenía una orden por concierto para delinquir agravado y porte de armas. Sin embargo, el Juzgado 101 Penal Municipal de Antioquia lo dejó en libertad tras considerar inconsistencias en los testimonios, posibles irregularidades durante la captura y falta de evidencia contundente que justificara su encarcelamiento preventivo.

Investigaciones anteriores apuntaban a su rol como administrador de finanzas ilícitas para la estructura armada, su participación en homicidios y ataques, así como su implicación en homicidios selectivos y redes de apoyo criminal. Aunque su figura es clave en la financiación de actos terroristas, el tribunal no encontró suficiente fundamento para mantenerlo en prisión.

El polémico fallo por dejarlo en libertad ha despertado indignación nacional e intensificado el debate sobre la eficacia del sistema judicial y su lucha contra el crimen organizado.