Una noche que prometía diversión terminó en tragedia en el municipio de Itagüí, Antioquia. Un ciudadano mexicano identificado como Marco Antonio Jaramillo Ramírez, de 29 años, murió en extrañas circunstancias y otros cuatro compatriotas resultaron gravemente afectados, en lo que sería un nuevo caso de intoxicación con escopolamina o “burundanga”.
Los hechos ocurrieron entre la noche del jueves 9 y la madrugada del viernes 10 de octubre, en un apartamento turístico del barrio La Esmeralda. De acuerdo con versiones preliminares, el grupo de extranjeros habría conocido a cuatro mujeres en un bar del sector Laureles, en Medellín, y las invitó al apartamento donde se hospedaban.
Según el testimonio de los sobrevivientes, tras compartir unos tragos con las mujeres comenzaron a sentirse confundidos y perdieron el conocimiento. Horas más tarde, fueron hallados por los Bomberos de Itagüí tras una llamada de emergencia.
Uno de los turistas fue encontrado sin vida, mientras los demás fueron trasladados a un centro asistencial.
Las autoridades locales investigan si las mujeres —que habrían sido contactadas a través de una aplicación— suministraron alguna sustancia tóxica con fines de robo. Hasta el momento, no se ha confirmado la causa oficial del fallecimiento, a la espera del informe de Medicina Legal.
El caso ha generado controversia por la creciente cantidad de incidentes similares en Medellín y su área metropolitana, donde turistas extranjeros son víctimas de robos con escopolamina. Algunos ciudadanos reclaman mayor control sobre los alojamientos temporales y sobre la oferta de “compañía” en plataformas digitales.