La indignación crece en Montería tras conocerse la denuncia de varios padres y cuidadores que aseguran que los alimentos entregados a niños de un Hogar Comunitario de Bienestar llegaron en estado de descomposición, con olores nauseabundos y visibles signos de putrefacción.
De acuerdo con la comunidad, los productos fueron suministrados por la Fundación Amigos de la Tierra, encargada del programa de alimentación. Sin embargo, al ser abiertos los empaques, los padres encontraron comida vencida y contaminada, lo que generó pánico entre las familias por el riesgo a la salud de los menores.
La madre comunitaria a cargo del hogar habría reportado en reiteradas ocasiones la mala calidad de los alimentos, pero denuncian que nadie atendió sus quejas. “Llevamos semanas alertando, y no hay respuestas. Es inhumano lo que están haciendo con nuestros niños”, expresó una de las madres afectadas.
Hasta el momento, ni la fundación ni las autoridades competentes se han pronunciado oficialmente sobre el caso. Los ciudadanos exigen al ICBF una investigación urgente y sanciones ejemplares, pues consideran que este hecho refleja una grave falla en la supervisión de los programas de bienestar infantil.