Las inundaciones provocadas por la creciente del río León este mes de octubre afectaron varias fincas del corregimiento de Barranquillita, en Chigorodó, Antioquia. La emergencia dejó animales atrapados entre la vegetación y reportes de bovinos, búfalos, cerdos y aves de corral muertos, mientras continúa la evaluación de los daños.
Las fuertes lluvias en Urabá ocasionaron el desbordamiento del río León, cuyas aguas cubrieron potreros y otras áreas de explotaciones agropecuarias. La situación ha generado preocupación entre los productores por las afectaciones al ganado y a otros animales de las fincas.
De acuerdo con Emiromel Llorente, profesional de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) vinculado al proyecto local de Chigorodó, varios búfalos quedaron atrapados entre ramas y vegetación, lo que dificultó su movilidad en medio de la inundación.
Aunque los búfalos están adaptados a ambientes húmedos, las crecientes pueden ponerlos en riesgo cuando el agua cubre los terrenos y limita sus posibilidades de desplazamiento. Según el reporte conocido, uno de estos animales habría muerto ahogado.
La afectación también incluiría bovinos, cerdos, patos y otras aves de corral. Sin embargo, hasta el momento no se cuenta con un balance consolidado sobre el número de fincas afectadas, la cantidad total de animales muertos ni el valor de las pérdidas económicas.
Mientras se establece la magnitud de la emergencia, la prioridad es auxiliar a los animales que continúan en riesgo y determinar las condiciones en las que quedaron los predios y las instalaciones pecuarias. La creciente vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de las actividades agropecuarias de Urabá frente a las inundaciones.