El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses entregó este lunes 1 de septiembre el dictamen preliminar sobre la muerte de Valeria Afanador, la menor de edad que fue hallada sin vida en un pantano del municipio de Cajicá, Cundinamarca, cuatro días después de su desaparición.
Según el reporte forense, Valeria falleció por “ahogamiento o sumersión en medio líquido”. El análisis reveló que la niña aspiró e ingirió agua y residuos del pantano, hallados en su sistema digestivo y en sus vías respiratorias. Además, el cuerpo presentó signos de adipocira, lo que evidencia que permaneció en contacto constante con agua y material en descomposición.
Respecto a la fecha de la muerte, los especialistas indicaron que los fenómenos cadavéricos coinciden con el 12 de agosto, día en que se reportó la desaparición de la menor. El informe también aclaró que no se encontraron señales de violencia física ni alteraciones en su vestimenta.
Aunque las conclusiones descartan, por ahora, indicios de agresión sexual o golpes, Medicina Legal continuará con exámenes de laboratorio para confirmar las circunstancias del fallecimiento.
Manuel Afanador, padre de la menor, valoró el espacio de comunicación con la Fiscalía y sostuvo que los resultados brindan cierto alivio en medio del dolor: “Se aliviana un poco el dolor saber que hasta ahora no se evidencian rasgos de algún otro proceso que le hayan hecho a Valeria”.
Sin embargo, recalcó que la familia insiste en que la niña no salió sola del colegio donde estaba y pidió que se mantengan abiertas las líneas de investigación: “La idea es poder seguir indagando sobre esa línea para poder llegar a los culpables. Hay que llegar a la causa raíz y saber qué pasó, si alguien la empujó o la obligó”.