La Federación Ecuatoriana de Fútbol presentó un reclamo formal ante la FIFA tras denunciar que, durante la madrugada, cientos de aficionados mexicanos se concentraron frente al hotel de concentración de la selección con el objetivo de impedir el descanso de los jugadores antes del compromiso.
Desde la FEF consideran que este tipo de acciones afectan la preparación deportiva y esperan que el máximo organismo del fútbol mundial analice lo ocurrido y tome las medidas correspondientes.
«El descanso también hace parte del juego». Ese es el centro de la polémica que hoy enfrenta a las dos selecciones fuera de la cancha.