Desde China, el presidente denunció fraude en el Senado y ordenó a la fuerza pública no levantar armas contra la ciudadanía movilizada.
En una encendida alocución desde Beijing (China), el presidente Gustavo Petro arremetió contra el Senado de la República tras el hundimiento de la consulta popular impulsada por su gobierno. Acompañado de parte de su gabinete, el mandatario denunció un supuesto fraude en la votación, responsabilizando directamente a la mesa directiva del Congreso, liderada por el senador conservador Efraín Cepeda.
“El fraude de ayer es un calco del de 1970. Están repitiendo la historia que nos sumió en décadas de violencia”, aseguró Petro, en referencia al cuestionado resultado electoral que desató el surgimiento del M-19. El mandatario insistió en que la consulta fue saboteada, no derrotada en democracia.
Petro pidió al Senado volver a votar la iniciativa y llamó a la ciudadanía a movilizarse pacíficamente, pero con firmeza: “Convoco al pueblo colombiano a tomar decisiones en asamblea permanente. Ha llegado la hora del pueblo”.
Además, emitió una instrucción directa a la fuerza pública:
“Les ordeno, como comandante en jefe, no levantar un solo arma contra el pueblo. Cuidemos los edificios, que no haya violencia. Pero que haya contundencia en la decisión popular”.
El mandatario también solicitó al Cabildo Abierto de Bogotá reunirse en el Concejo Distrital, y en caso de no ser autorizados, propuso convocatorias a nivel nacional.
Horas después, Petro reforzó su mensaje en su cuenta de X (antes Twitter), advirtiendo que, si los principios democráticos se rompen, será el pueblo quien decida si el país entra en huelga general:
“Si la oligarquía decide dar el golpe contra el presidente elegido popularmente, el pueblo tiene el derecho a la huelga por decisión libre y soberana”.
Con su llamado, el jefe de Estado abre un nuevo capítulo de tensión política en Colombia, con la ciudadanía en el centro del escenario y una posible ola de movilizaciones en puerta.