Una rápida acción del Ejército Nacional permitió evitar lo que pudo convertirse en una grave tragedia en el municipio de Tame, Arauca. Las tropas localizaron y destruyeron de manera controlada tres artefactos explosivos que, según las autoridades, habrían sido instalados por integrantes del ELN en inmediaciones del colegio de Caño Claro.

De acuerdo con la información oficial, los explosivos hacían parte de un plan para atentar tanto contra la población civil como contra las tropas que realizan operaciones en la zona. La intervención oportuna permitió neutralizar la amenaza sin que se registraran personas heridas.

Este hecho vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan las comunidades que viven en zonas afectadas por el conflicto armado, especialmente cuando la seguridad de niños y familias se ve comprometida.