Medellín. En horas de la tarde del 16 de septiembre, murió Nairkel Botia, un niño venezolano de apenas cuatro años que había sido brutalmente agredido por su padrastro, identificado como Cristian Alexis González Gallego, alias «Lámpara», presunto cabecilla de la estructura criminal “Los Mondongueros”. El menor falleció en el Hospital General de Medellín tras permanecer durante tres días en la UCI luchando por sobrevivir.
Según información oficial, la agresión empezó cuando el padrastro, al parecer molesto por que el niño no obedeciera, lo levantó, lo golpeó y lo lanzó al suelo. Posteriormente, lo atacó con un machete. Las heridas que sufrió fueron tan graves que afectaron su cabeza, pecho y espalda, lo que derivó en su traslado al hospital.
El presunto agresor ya fue capturado por las autoridades y enfrenta cargos. Inicialmente se le imputaron delitos de violencia intrafamiliar y tentativa de homicidio; tras la muerte del menor, serán actualizados a homicidio agravado.
Adrián Botia, padre biológico del pequeño, quien reside en Caracas, Venezuela, solicitó ayuda para poder repatriar el cuerpo de su hijo “para darle un último adiós”. También pidió que “se haga justicia de verdad”, pues considera que el caso es reflejo de una cadena de negligencias y violencia que no debe repetirse.
El caso ha generado conmoción en Medellín y en toda Colombia. Autoridades, organizaciones de derechos humanos y ciudadanos exigen respuestas contundentes sobre protección infantil, atención de posibles denuncias previas y cumplimiento de medidas para evitar que tragedias similares vuelvan a ocurrir.