Andrés Julián Rendón reiteró su rechazo a los ataques de las disidencias y pidió respaldo internacional para Antioquia
Medellín, 10 de octubre de 2025. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, visitó la tarde de este viernes el Hospital Pablo Tobón Uribe, donde permanecen internados los dos niños de 6 y 8 años que resultaron heridos tras la explosión de un artefacto atribuido a las disidencias de las FARC en zona rural de San Andrés de Cuerquia.
Durante el encuentro con el personal médico y los familiares, el mandatario confirmó que ambos menores se encuentran estables y bajo observación, y destacó la labor del equipo de salud que ha estado a cargo de su recuperación. “Quiero agradecer al personal médico de este hospital y del de San Andrés de Cuerquia por actuar con rapidez y compromiso. Gracias a ellos, hoy los niños están fuera de peligro”, señaló Rendón.
El gobernador reiteró su rechazo contundente a los grupos armados ilegales y anunció que llevará este caso ante la comunidad internacional, con el fin de visibilizar las graves consecuencias humanitarias que siguen dejando los ataques de las disidencias en el territorio antioqueño. “Esto no puede quedar en silencio. El mundo debe saber que estos criminales no tienen límites y que Antioquia sigue resistiendo frente a la violencia”, afirmó.
Rendón también aprovechó la visita para insistir en la necesidad de fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en las zonas rurales del norte del departamento. “Esperamos que el próximo gobierno nacional asuma con decisión el reto de arrinconar a los violentos y proteger a nuestras comunidades. No se puede seguir dialogando con quienes atacan a nuestros niños”, añadió.
La Gobernación de Antioquia informó que los equipos de atención psicosocial ya fueron activados para brindar acompañamiento a los familiares de los menores, tanto en Medellín como en San Andrés de Cuerquia. Además, se garantizó la cobertura de todos los gastos médicos derivados del hecho.
La Administración Departamental reiteró su compromiso de seguir trabajando de la mano con las autoridades nacionales y locales para prevenir nuevos ataques contra la población civil.