Un contundente operativo contra la minería ilegal se desarrolló en los municipios de Quibdó y Río Quito, Chocó, donde tropas de la Brigada 15 del Ejército, con apoyo de la Armada y coordinación de la Policía, intervinieron 34 unidades de producción minera ilegal.

Durante las operaciones fueron destruidas e incautadas excavadoras, dragas, motores, dragones brasileños, combustible y otros elementos utilizados para la extracción ilícita de minerales.

Según las autoridades, el golpe económico asciende a aproximadamente $30.000 millones en maquinaria, mientras que se habría impedido una producción cercana a 59.700 gramos de oro mensuales, valorada en más de $26.000 millones.

Las autoridades señalan que estas acciones afectan directamente las economías ilícitas asociadas al Clan del Golfo, debilitando una de sus principales fuentes de financiación.