En la madrugada del sábado 6 de septiembre, en el municipio de Marinilla, tres hombres vestidos con chaquetas similares a las de la Policía Judicial (SIJIN) ingresaron a la vivienda de Sebastián López Jaramillo y lo obligaron a abordar un vehículo particular. Lo que parecía un procedimiento oficial terminó siendo un falso operativo.

Tres días después, el lunes 8 de septiembre, el cuerpo de López Jaramillo fue encontrado en zona rural de Concepción, en la vía hacia la vereda La Cita. Presentaba heridas por arma de fuego y en el lugar se incautaron elementos balísticos, que ya están en poder de las autoridades.

Según información judicial, la víctima, conocida con el alias de “Cáncer”, tenía antecedentes por porte ilegal de armas, estupefacientes y violencia intrafamiliar, además de posibles vínculos con el Clan del Golfo. Una de las hipótesis apunta a un ajuste de cuentas entre estructuras criminales, que mantienen una disputa con el grupo delincuencial El Mesa en la región.

El hecho ha encendido las alarmas en el Oriente antioqueño, no solo por la severidad del crimen, sino por el uso de prendas alusivas a la Policía para ejecutar el secuestro, lo que genera desconfianza entre la ciudadanía.