La fuerza de la naturaleza vuelve a sorprender al mundo. Las intensas lluvias provocaron una impresionante crecida del río Iguazú, cuyo caudal superó los 12.000 metros cúbicos por segundo.

Ante la fuerza del agua, equipos de seguridad realizan peligrosas maniobras para desmontar la pasarela turística ubicada en la zona de la Garganta del Diablo, del lado brasileño de las Cataratas del Iguazú, con el fin de prevenir riesgos ante las condiciones extremas.

Las imágenes de la creciente muestran la magnitud del fenómeno natural y la importancia de tomar medidas preventivas frente a este tipo de situaciones.