Con la apertura oficial de los planteles educativos públicos en Colombia, la región de Urabá dio inicio al calendario escolar recibiendo a miles de estudiantes. No obstante, en varios municipios persisten dificultades relacionadas con la falta de docentes, la implementación del Programa de Alimentación Escolar (PAE) y el deterioro de la infraestructura educativa.
En Apartadó, las instituciones educativas abrieron sus puertas, aunque algunos planteles aún no cuentan con la totalidad de la planta docente, situación que ha generado ajustes en el desarrollo normal de las clases.
En diálogo con este medio, el rector de la Institución Educativa San Francisco de Asís, Ostward Murillo, informó que su institución recibió cerca de 1.500 estudiantes, distribuidos en las dos jornadas académicas.
Desde la Secretaría de Educación de Apartadó se mantiene la expectativa frente a la ocupación de matrículas. Aunque no se han entregado cifras oficiales, de manera preliminar se estima que el municipio tendría cerca de 22.000 estudiantes matriculados en las instituciones educativas oficiales.
En otros municipios de la región de Urabá, además de la falta de docentes y las dificultades con el PAE, algunos planteles enfrentan una grave crisis en su infraestructura, lo que impide que los estudiantes cuenten con condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades académicas. Esta situación genera preocupación entre padres de familia y comunidades educativas.
Los municipios no certificados en educación continúan dependiendo de la Gobernación de Antioquia para la atención de estas problemáticas, lo que retrasa la implementación de soluciones estructurales para garantizar un inicio de clases en condiciones dignas.