Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, uno de los excabecillas más reconocidos de las extintas Farc, fue condenado a 40 años de prisión por el secuestro y asesinato del subteniente del Ejército Nacional Wargner Harbey Tapias Torres, ocurrido en 1997 en la vereda El Limón, entre Turbo y San Pedro de Urabá, Antioquia.

El fallo fue emitido por un juzgado de Turbo tras una investigación liderada por la Fiscalía General de la Nación, que lo responsabilizó como determinador de los delitos de homicidio en persona protegida y secuestro extorsivo agravado.

Según la investigación, el subteniente Tapias fue detenido en un retén ilegal de las Farc el 28 de mayo de 1997, mientras se movilizaba por la vía hacia San Pedro de Urabá. Posteriormente, fue trasladado a un campamento guerrillero donde permanecían otros secuestrados, entre ellos el entonces gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria y su asesor de paz Gilberto Echeverri.

Durante una operación de rescate adelantada por las Fuerzas Militares el 5 de mayo de 2003, Márquez quien hacía parte del secretariado de las Farc habría ordenado la ejecución de los secuestrados. Tapias fue asesinado junto con los demás rehenes.

La jueza negó al acusado cualquier beneficio judicial como prisión domiciliaria o suspensión condicional de la pena, estableciendo que deberá cumplir su condena en un centro carcelario, aunque su paradero sigue siendo incierto.

Pese a múltiples versiones que lo daban por muerto tras un atentado en Venezuela en 2022, la inteligencia colombiana sostiene que Márquez estaría vivo y aún mantiene comunicación con la disidencia armada Segunda Marquetalia, organización que fundó en 2019 junto a otros antiguos líderes guerrilleros como alias Jesús Santrich y Romaña.

Un comunicado reciente atribuido a Márquez, cargado de referencias históricas y con un estilo que coincide con sus anteriores pronunciamientos, reavivó la sospecha de que sigue con vida y operando desde territorio venezolano.

“El lenguaje y estructura del mensaje analizado apuntan a su autoría. Todo indica que sigue activo y en contacto con sus hombres”, afirmó una fuente de inteligencia al medio nacional que reveló el informe.

Actualmente, la Segunda Marquetalia mantiene alrededor de 60 combatientes activos en Colombia, principalmente en la columna ‘Teófilo Forero’. El resto unos 400 integrantes se moverían en Venezuela, desde donde seguirían coordinando operaciones armadas y actividades ilícitas.

La condena contra Márquez representa un golpe simbólico a la impunidad, pero también deja en evidencia la fragilidad del proceso de paz y la dificultad del Estado para capturar a quienes regresaron a la clandestinidad tras los acuerdos firmados en 2016.

Por yujalon99