La fiebre amarilla ya no es un riesgo lejano: hoy circula activamente en más de 100 municipios de Colombia, con casos confirmados en departamentos como Tolima, Putumayo, Caquetá, Meta, Caldas, Huila, Nariño, Vaupés y Cauca. Municipios como Ataco, Purificación, Orito, Villagarzón, Granada o Neira ya han reportado contagios, lo que enciende las alarmas de las autoridades de salud pública.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que puede ser mortal si no se previene a tiempo. No existe tratamiento específico, pero sí una herramienta altamente efectiva: la vacuna. Por eso, el Ministerio de Salud recuerda que toda persona que planee viajar a zonas de riesgo debe vacunarse con antelación mínima de 10 días.

Además de la vacunación, la prevención requiere disciplina comunitaria y personal:

  •  Elimine criaderos de mosquitos en patios, tanques y recipientes con agua.

  • Use repelente de manera constante.

  •  Vista ropa larga para evitar picaduras.

  •  Esté alerta a síntomas como fiebre alta, dolor muscular, náuseas, vómito y color amarillento en piel u ojos.

El aumento de casos muestra que la fiebre amarilla es real y está más cerca de lo que pensamos. Protegerse es un deber personal y colectivo: con la vacuna y medidas simples podemos detener la propagación de este virus mortal.