La mesa de trabajo social por la dignidad de las víctimas y el campo de Mutatá y donde están asentadas 13 organizaciones sociales; hacen un llamado a la presencia inmediata de la Agencia Nacional de Tierras, la Sociedad de Activos Especiales, la Unidad de Restitución de Tierras y la Unidad de Víctimas para avanzar en una solución concertada ante la falta de respuestas a sus reclamos sobre la adjudicación de tierras en el municipio.

Los líderes comunitarios señalaron que, pese a múltiples solicitudes, no han recibido respuestas concretas. Y si no se instala una mesa de diálogo concertada, podrían iniciar un paro indefinido que tendría un fuerte impacto en la movilidad y la economía de toda la subregión de Urabá.
Las asociaciones aseguran que han cumplido con todos los procedimientos legales e institucionales para acceder a la tierra y exigen que el Comité de Reforma Agraria de Mutatá sea el mecanismo oficial para coordinar y ejecutar estos procesos, garantizando el respeto por la territorialidad de las comunidades locales. Se han realizado asambleas campesinas donde la asistencia ha sido masiva, más de 700 participantes, pero no han sido escuchadas.
El descontento también surge por los intentos de incluir asociaciones de otros municipios en predios ubicados en Mutatá, situación que, según los voceros, desconoce los procesos adelantados por las organizaciones campesinas del territorio.
Los líderes advirtieron que un eventual paro tendría consecuencias significativas para Urabá, ya que Mutatá es actualmente un corredor estratégico para el transporte de carga pesada y las exportaciones de la región. Un bloqueo en esta zona afectaría el flujo de mercancías y generaría impactos económicos en diversos sectores productivos.
Las organizaciones señalaron que la decisión de acudir a las vías de hecho dependerá de la voluntad de las entidades nacionales para abrir un espacio de diálogo que permita resolver la situación y evitar afectaciones mayores en la región.