El controvertido exjefe paramilitar Salvatore Mancuso no podrá establecerse en Montería, como lo había solicitado tras su regreso a Colombia. La Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá le cerró la puerta a su intento de trasladar su domicilio a la capital cordobesa, en una decisión que marca un nuevo revés para quien fue liberado en 2024 como gestor de paz del gobierno Petro.
Mancuso, quien pasó cerca de 20 años en cárceles de Estados Unidos por narcotráfico y nexos con grupos armados ilegales, regresó al país bajo la figura de libertad temporal condicionada por cuatro años, con el compromiso de aportar verdad y reparación. Sin embargo, renunció a su rol como gestor de paz apenas un año después de su retorno y solicitó cambiar su lugar de residencia.
La petición fue rechazada con contundencia. La decisión judicial argumenta que la Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Barranquilla, que lleva los procesos por los crímenes de las AUC en la región Caribe, tiene mayor conocimiento del caso y permitir el traslado podría obstaculizar el seguimiento de su proceso judicial.
“El cambio de domicilio pondría en riesgo la continuidad y eficacia de las medidas judiciales que se adelantan en su contra”, advirtió el alto tribunal.
Esta decisión pone en entredicho los beneficios que Mancuso ha recibido bajo la política de “paz total” y reabre el debate sobre el verdadero compromiso de los exjefes paramilitares con la verdad, la justicia y la reparación en Colombia.