Una profunda conmoción ha generado en México y Venezuela la muerte de Yusvely Marianny Núñez Rodríguez, una joven venezolana de 20 años que decidió quitarse la vida lanzándose desde un puente peatonal sobre la Vía Atlixcáyotl, en la ciudad de Puebla.

El hecho ocurrió la noche del jueves 17 de octubre, a pocos metros del Centro Integral de Servicios (CIS) Angelópolis, una de las zonas más transitadas de la capital poblana. Testigos alertaron a las autoridades tras ver a la joven caer del puente; los servicios de emergencia confirmaron su deceso en el lugar.

Horas antes del suceso, Yusvely publicó en sus redes sociales un mensaje de despedida en el que relataba su lucha contra la depresión y mencionaba haber sido víctima de abuso sexual presuntamente por parte de un familiar cercano. Su testimonio, de dolor y agotamiento, se ha viralizado como un llamado urgente a atender la salud mental con sensibilidad y empatía.

La Fiscalía General del Estado de Puebla adelanta las investigaciones correspondientes, mientras organizaciones civiles han reiterado la necesidad de reforzar programas de atención psicológica gratuita y campañas de prevención del suicidio, especialmente entre jóvenes migrantes que enfrentan situaciones de vulnerabilidad y soledad.

El caso de Yusvely reabre el debate sobre el acceso a la salud mental y la falta de políticas efectivas de acompañamiento emocional.
Nadie debería llegar a ese punto.
Hablar salva vidas.

Si tú o alguien que conoces está pasando por un momento difícil, en Colombia puedes comunicarte con la Línea 106 (Bogotá), Línea 141 del ICBF, o la Línea 317 652 5201 (Whatsapp) del Ministerio de Salud.

En México, la Línea de la Vida está disponible al 800 911 2000.