El Ministerio del Trabajo ha revelado los resultados de una investigación que confirma las denuncias de maltrato laboral en la cadena de Tiendas D1. Tras un proceso de inspección en 263 establecimientos, la cartera liderada por el ministro Antonio Sanguino concluyó que los trabajadores están sometidos a condiciones de trabajo precarias y abusivas.
Según el informe, los empleados tienen contratos que los obligan a trabajar ocho horas diarias, pero con un tiempo de descanso de solo 30 minutos para almorzar. Los conductores, en particular, enfrentan jornadas de hasta 12 horas, lo que pone en riesgo su seguridad y bienestar.
El Ministerio también destacó las deficientes condiciones de infraestructura en los puntos de venta, como la existencia de solo un baño para varios empleados, lo que afecta gravemente su comodidad.
Uno de los hallazgos más preocupantes fue la confirmación de que muchos trabajadores no reciben el pago de horas extras, a pesar de que estas son registradas en sus planillas laborales. Además, se evidenció una sobrecarga de trabajo, especialmente en los empleados encargados de surtir los camiones.
El Ministro Sanguino señaló que, debido a los riesgos psicosociales y físicos que enfrentan los empleados de Tiendas D1, se requiere una intervención inmediata de la ARL (Administradora de Riesgos Laborales) para garantizar la protección de los derechos laborales.
Las denuncias, que habían sido presentadas por los sindicatos, se han visto respaldadas por la investigación, lo que ha llevado a un llamado urgente a mejorar las condiciones laborales en la compañía.
La situación sigue en desarrollo y se espera que se tomen medidas para corregir estos abusos.