Tras casi seis meses de incertidumbre, la familia de Mónica Lizeth Beltrán, una niña de 13 años que había sido raptada por disidencias de las Farc en Tibú, Norte de Santander, confirmó su fallecimiento.

Su padre, Ramón Darío Beltrán, recibió el domingo 20 de septiembre dos llamadas anónimas en las que le informaron sobre la muerte de la menor. Sin embargo, quienes se comunicaron no entregaron detalles sobre el lugar, la fecha ni las circunstancias del hecho.

Mónica había sido llevada por hombres armados pertenecientes a las disidencias de las Farc, el pasado 2 de abril de 2026, cuando irrumpieron en la vivienda familiar. Desde entonces, su familia mantuvo la esperanza de encontrarla con vida y realizó múltiples llamados para que fuera respetada y devuelta a su hogar.

La menor cursaba séptimo grado y era la quinta de siete hermanos. Sus familiares y compañeros la recuerdan como una joven tranquila y querida.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la grave problemática del reclutamiento y utilización de menores por parte de grupos armados ilegales en Colombia.