En las veredas La Teca, Paquemás y Las Tulapas, zona rural del municipio de Turbo, 100 mujeres campesinas están transformando sus territorios con trabajo, conocimiento y dignidad. Ellas integran la Asociación Tierra y Paz, y son las protagonistas de Arroz Criollo, una iniciativa productiva y comunitaria que busca recuperar la soberanía alimentaria, fortalecer la economía local y construir paz desde la raíz.
Este proyecto es posible gracias al apoyo de la Agencia de Renovación del Territorio (ART) en convenio con Agrosavia, y se desarrolla en el marco de una estrategia que articula la participación comunitaria, el enfoque de género y la justicia territorial como ejes fundamentales del desarrollo rural.
Durante el segundo espacio de incidencia comunitaria, las mujeres de Tierra y Paz no solo compartieron avances en el proceso de implementación del cultivo, sino que también aportaron sus voces, saberes ancestrales y propuestas para seguir fortaleciendo una iniciativa que les pertenece y que refleja su lucha, resistencia y compromiso con la vida digna en el campo.
Además de ser reclamantes de tierras, estas mujeres han asumido el liderazgo en sus comunidades como guardianas de la semilla criolla, promotoras del trabajo colectivo y defensoras de un modelo de desarrollo rural que prioriza la autonomía alimentaria, el arraigo y la equidad.
El cultivo del arroz criollo no solo tiene valor económico. También representa una apuesta cultural, ambiental y social: permite reconectar con prácticas tradicionales, reducir la dependencia de semillas industriales y posicionar a las mujeres rurales como protagonistas activas en la transformación del territorio.
Este tipo de procesos demuestra que, cuando se garantiza la participación efectiva de las mujeres del campo en proyectos productivos, se generan cambios estructurales. Ellas no solo cultivan arroz, cultivan futuro, comunidad y esperanza para todo el Urabá.
La Agencia de Renovación del Territorio reafirma su compromiso de seguir impulsando iniciativas que integren las voces locales, promuevan la equidad y contribuyan a consolidar una paz con justicia territorial en las zonas más afectadas por el conflicto armado y la desigualdad histórica.