El América de Cali vive una pesadilla cada vez que enfrenta a Atlético Nacional. El equipo escarlata no sabe lo que es ganarle al Verde desde hace ocho partidos, una racha humillante que comenzó el 28 de enero de 2024 y que hoy desnuda todas las falencias futbolísticas del conjunto caleño.
En este lapso, Nacional ha hecho lo que ha querido: cinco victorias, tres empates y un baile constante en el marcador. Mientras el Verde ha celebrado 14 goles, el América apenas ha podido responder con 6 tantos, evidencia clara de una superioridad abrumadora.
La situación es tan crítica que esta paternidad deportiva ya pasa factura en los torneos actuales: el América quedó eliminado de la Copa y arrancó la Liga con una derrota más, como si el golpe emocional frente a Nacional todavía pesara en la cancha.
El equipo rojo no solo pierde; no compite, no reacciona y no encuentra respuestas ante un rival que hoy lo tiene completamente dominado. La hinchada exige un cambio urgente, porque la tendencia no solo preocupa… vergüenza es una palabra que ya se empieza a escuchar en los pasillos del Pascual.
El América necesita despertar ya, romper la racha y dejar de ser el rival más cómodo para un Nacional que, por ahora, lo tiene de hijo sin discusión.