El equipo Omega del Desafío Siglo XXI vive su momento más crítico tras la llegada del chaleco de sentencia, que destapó tensiones, alianzas y estrategias ocultas. La capitana Katiuska lideró una intensa discusión al señalar que el chaleco no debía entregarse a Camilo, como proponían sus compañeros, sino a Andrey, quien resultó herido durante la última prueba.
Katiuska advirtió que enviar a Camilo, uno de los competidores más fuertes, sería un error estratégico que pondría al equipo en desventaja. Aunque inicialmente el grupo apoyó la idea de turnar el chaleco, la argumentación de la capitana terminó por cambiar el rumbo de la decisión. «No le voy a poner el chaleco a Camilo porque es muy útil en todas las pistas», sentenció.
Sin embargo, María C se rebeló tras la salida de los enviados de Gamma, acusando a Katiuska de tomar decisiones influidas por amistades desde fuera del programa. «Creo que hay personas que no se han puesto el chaleco y deberían vivir esa experiencia», afirmó en tono desafiante, dejando ver una grieta en el equipo.
La situación deja al descubierto no solo las diferencias estratégicas en Omega, sino también supuestos vínculos personales que podrían estar marcando el rumbo del juego en esta etapa del Desafío Siglo XXI.