La Comunidad de Paz de San José de Apartadó vuelve a encender las alarmas ante la grave situación de violencia que persiste en su territorio. El pasado viernes 11 de julio, sus integrantes denunciaron haber recibido nuevos mensajes de amenazas de muerte y exterminio, esta vez dirigidos directamente contra su representante legal, Germán Graciano Posso, y otros miembros del Consejo Interno.

Según relata la Comunidad, los responsables de las intimidaciones advirtieron que “no responderán por la vida de quien se atreva a dar información sobre lo que los paramilitares hablan en la región”, lo que aumenta el riesgo para quienes han defendido este proceso de resistencia pacífica durante casi tres décadas. Estas amenazas se suman a una serie de hechos que se han recrudecido desde mayo, incluyendo presencia de grupos armados ilegales, extorsiones, restricciones a la libertad de cultivo, incursiones armadas, vigilancia ilegal y el asesinato de un joven previamente amenazado.

Estas amenazas se suman a una serie de hechos que se han recrudecido desde mayo, incluyendo presencia de grupos armados ilegales, extorsiones, restricciones a la libertad de cultivo, incursiones armadas, vigilancia ilegal y el asesinato de un joven previamente amenazado. Esta nueva escalada de violencia ocurre a poco más de un mes del acto de reconocimiento encabezado por el presidente Gustavo Petro, quien el pasado 5 de junio pidió perdón público por los más de 1.800 crímenes de lesa humanidad cometidos contra la Comunidad en su historia. Sin embargo, los líderes cuestionan la falta de acciones concretas para garantizar la seguridad en el territorio y la ausencia de altos funcionarios y mandos militares durante el acto oficial.