El Comité Intersectorial de Libertad Religiosa del Distrito de Turbo expresó su total rechazo al proyecto de ley que avanza en el Congreso y que pretende reconocer como “religiones ancestrales” prácticas como la brujería, la santería, el vudú y corrientes como el islamismo radical Hezbolá.

La iniciativa también otorgaría al Estado facultades para inspeccionar, vigilar, regular e incluso imponer impuestos a las entidades religiosas en el país. Para el Comité, estas medidas amenazan la libertad de culto y la seguridad ciudadana.

“Este proyecto es contrario a los principios de la libertad de conciencia y culto. Pone en riesgo nuestros valores y abre la puerta a ideologías violentas”, señaló el organismo, citando el Artículo 19 de la Constitución y la Ley 133 de 1994 (Ley de Libertad Religiosa y de Cultos)como respaldo a su postura.

Los líderes también advirtieron que legitimar prácticas como el vudú o la brujería “desvirtúa el propósito de la libertad religiosa y podría derivar en actos perjudiciales para la sociedad”. Sobre Hezbolá, recordaron sus antecedentes de persecución contra minorías religiosas.

Finalmente, exigieron el retiro inmediato de la propuesta legislativa y pidieron que cualquier reforma garantice el respeto a la autonomía de las iglesias y la seguridad de todos los colombianos.