Las mordeduras de serpientes venenosas siguen encendiendo las alarmas en Tierralta, Córdoba. Esta vez, el pequeño Esteban Sierra Ortega fue mordido por una mapaná en su mano derecha, en el corregimiento El Diamante. Debido a la gravedad de la lesión, fue trasladado desde el Hospital San José hasta una clínica en Montería, donde permanece bajo atención médica.

Este caso se suma al del niño Luis Dair Teherán, de seis años, quien también fue atacado por una mapaná hace apenas unos días. Además, líderes de la comunidad Emberá Katío aseguran que hace aproximadamente tres semanas una adolescente de 13 años habría perdido la vida tras ser mordida por una serpiente mientras era trasladada en busca de atención médica.

Las comunidades rurales e indígenas hacen un llamado urgente a las autoridades para fortalecer las campañas de prevención, garantizar el suministro de suero antiofídico en los centros de salud y mejorar la atención en las zonas más alejadas, donde cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.