Una obra de más de $12.000 millones debía llevar electricidad constante a cuatro veredas del Pacífico colombiano. Tres meses después de su inauguración, la comunidad denuncia fallas, dependencia del diésel y promesas incumplidas.

El pasado 2 de mayo, el Gobierno celebró en Bahía Málaga la inauguración de un sistema de energía híbrido (solar y diésel) que prometía llevar luz las 24 horas del día a las veredas La Plata, Miramar, Mangaña y La Sierpe. La obra incluyó 327 paneles solares y plantas de respaldo a diésel. Pero hoy, la comunidad más grande, La Plata, afirma que la realidad es muy distinta.

Según líderes locales, como Santiago Valencia del Consejo Comunitario, el sistema no es tan solar como se prometió. “Cuando falla la planta diésel, solo tenemos luz por dos horas”, dice. En teoría, el sistema debía ser 70 % solar, pero la comunidad asegura que dependen casi por completo del diésel, lo que ha duplicado sus gastos en combustible.

Fenoge, entidad que contrató la obra, reconoce que el sistema se inauguró sin haber sido recibido formalmente y que aún está en fase de pruebas. Se espera que el 4 de agosto el contratista entregue un informe técnico sobre su funcionamiento.

La obra, a cargo de HG Ingeniería, inició en 2023 y tuvo retrasos por problemas en la importación de equipos. Aunque el proyecto debía cubrir 235 hogares, luego se amplió a 293, lo que requirió una adición presupuestal de casi $4.000 millones.

La comunidad esperaba que con luz permanente pudieran congelar productos del mar, mejorar el turismo y aumentar ingresos. Pero hoy, se sienten decepcionados y desinformados. “Nos dijeron que era un sistema solar. Pero no hay claridad sobre cómo está operando”, añade Valencia.

Fenoge afirma que desde el 15 de julio el sistema está funcionando con normalidad, aunque siguen en etapa de monitoreo. Mientras tanto, los habitantes de La Plata siguen esperando respuestas claras y una energía que verdaderamente sea limpia y constante.