La reciente advertencia del presidente Gustavo Petro —«Que me toquen un pelo y se encuentran con las y los jaguares en Colombia y en el mundo»— ha generado un intenso debate político y reavivado comparaciones con discursos utilizados en el pasado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien en diferentes ocasiones ha asegurado que, si intentan atentar contra él, sus seguidores deben actuar para «hacer justicia».
Petro hizo la declaración a través de su cuenta de X en respuesta al presidente electo Abelardo de la Espriella, en medio de la creciente tensión por la suspensión del proceso de empalme entre ambos gobiernos. En el mismo mensaje, el mandatario sostuvo que no ha cometido ningún delito, aseguró que De la Espriella no tiene facultades para ordenar su captura y calificó como una eventual persecución política cualquier acción contra quienes respaldan su proyecto político.
Las palabras del mandatario colombiano recordaron declaraciones pronunciadas por Nicolás Maduro en los últimos años. El líder venezolano ha afirmado en repetidas ocasiones que cuenta con el respaldo del pueblo y ha advertido que, si llegaran a hacerle daño, sus seguidores deberán responder. En discursos como el pronunciado durante la conmemoración del 23 de enero, también llamó a activar la denominada «Furia Bolivariana», un concepto que ha utilizado para convocar la movilización de sus bases políticas.
Aunque ambos pronunciamientos se produjeron en contextos políticos distintos, las similitudes en el tono de advertencia y en el llamado al respaldo de sus seguidores han alimentado el debate en redes sociales y entre analistas políticos sobre los límites del discurso de confrontación en momentos de alta polarización.
La controversia se presenta cuando Colombia atraviesa una de las transiciones presidenciales más tensas de los últimos años, marcada por el rompimiento del empalme entre el Gobierno saliente y el presidente electo, además de acusaciones cruzadas que han elevado el tono del debate político.