El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció que eliminará la Consejería para la Paz, al considerar que durante los últimos años este organismo ha sido parte de procesos que, según él, no han dado los resultados esperados.
El mandatario aseguró que en su gobierno «no habrá más procesos de falsa paz» y afirmó que la prioridad de su administración será fortalecer la seguridad, combatir la criminalidad y garantizar el orden en el país.
La decisión hace parte de una reforma administrativa con la que también desaparecerán la Consejería para la Reconciliación Nacional y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.
De acuerdo con el mandatario electo, las funciones de estas dependencias serán asumidas por los ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa.
Estas declaraciones ya generan un intenso debate nacional entre quienes respaldan una política de mano firme contra los grupos armados y quienes consideran que el diálogo sigue siendo una herramienta fundamental para alcanzar una paz duradera.