La guerra no cesa del todo, pero las negociaciones entran en etapa decisiva
14 de octubre de 2025. El presidente Donald Trump anunció oficialmente que la segunda fase del acuerdo para poner fin al conflicto en Gaza ya ha comenzado, después de que la primera etapa del plan firmado hace poco más de una semana ya esté en curso. El pacto busca, en esta nueva fase, resolver los vacíos del acuerdo inicial y avanzar hacia una solución más duradera.
Aunque el primer acuerdo contemplaba el alto al fuego, el intercambio de rehenes y prisioneros, y el aumento de la ayuda humanitaria, la segunda fase involucra aspectos más complejos: el desarme de Hamás, la estructura de gobierno en Gaza, quiénes administrarán el territorio y la supervisión internacional del proceso
A nivel internacional, líderes y observadores han manifestado preocupación por los vacíos del acuerdo inicial. ¿Quién vigilará el cumplimiento de los compromisos? ¿Qué papel tendrá Hamás en la gobernanza futura? ¿Cómo evitar que el conflicto se reactive si alguna parte violara el acuerdo? Estas preguntas permanecen sin respuesta clara.
Trump, al defender el inicio de esta segunda etapa, reconoció que las fases del acuerdo pueden resultar “confusas” y que su prioridad será la reconstrucción de Gaza. Sin embargo, evitó definir si optará por una solución de uno o dos Estados, lo que deja abiertos los escenarios en la región.
Para la población de Gaza y para Israel, esta segunda fase puede significar un punto de inflexión. Si se logra implementar y supervisar con rigor, puede allanar el camino hacia una tregua más estable y condiciones mínimas de seguridad para los civiles. Pero si los acuerdos se rompen, la posibilidad de que los combates se reinicien es muy alta.
El acuerdo también pone énfasis en la liberación integral de rehenes y prisioneros remanentes, así como en la retirada total del ejército israelí del enclave, siempre que se cumplan los acuerdos de desarme. Pero el proceso no será lineal: el cumplimiento dependerá de mecanismos de verificación, del compromiso de las partes y del respaldo diplomático internacional.