El próximo miércoles 4 de junio, la Comisión Especial de Vigilancia del Proceso de Descentralización y Ordenamiento Territorial del Senado debatirá la creación del Área Metropolitana de Urabá (AMU), una propuesta que busca integrar a los municipios de Apartadó, Carepa, Mutatá y Chigorodó, con el propósito de fortalecer la planificación regional y promover un desarrollo territorial más articulado.
Sin embargo, el proyecto ha suscitado distintas posturas entre los territorios involucrados. En el caso del distrito de Turbo, el Concejo Distrital reiteró su decisión de no participar en la iniciativa. A través de una carta oficial enviada al Senado, expresaron que ni la administración municipal, ni el cuerpo de concejales, ni la comunidad respaldan la inclusión del distrito en esta propuesta.
“Desde la administración distrital, el Concejo y la comunidad hemos manifestado nuestra posición de no vincularnos al proyecto del Área Metropolitana. Consideramos que esta no es una figura conveniente para nuestro territorio en este momento, y por eso hemos solicitado respetuosamente que Turbo no sea incluido en el debate”, señaló el concejal José Ignacio Cerén Villorina.
En Chigorodó, aunque el Concejo Municipal había aprobado en el pasado una proposición para hacer parte del AMU, recientemente la mayoría de los concejales votaron en contra de continuar con el proceso. El concejal Harold Caicedo explicó que esta decisión obedece a inquietudes sobre el manejo de servicios clave como el transporte público y la empresa de aseo, los cuales según algunos concejales podrían pasar a estar bajo control externo en caso de integrarse a la figura metropolitana.
Cabe recordar que en diciembre de 2024 se radicó ante el Registrador Nacional del Estado Civil, Hernán Penagos Giraldo, la solicitud para convocar una consulta popular en los municipios involucrados. Esta consulta, respaldada por la Constitución y la ley, permitirá que las comunidades decidan de forma libre y democrática si respaldan o no la creación del Área Metropolitana de Urabá.
La propuesta busca armonizar los planes de ordenamiento territorial y los planes de desarrollo entre los municipios y el distrito especial portuario, promoviendo una visión conjunta que impulse un crecimiento equilibrado, sostenible y con enfoque regional.
El debate en el Senado será un paso determinante en este proceso, que continúa en construcción y que requiere del diálogo abierto entre las autoridades nacionales y las voces del territorio para avanzar con legitimidad y participación.